Paga tu edad


Veo en el blog de Martin Varsavsky, un restaurante en el que puedes pagar el precio real de la comida segun carta, o pagar tu edad en dolares. De manera que si tienes 41 años, como yo, comas lo que comas pagas 41 euros, o lo que te toque segun la carta, entiendo que puedes elegir. Aqui lo explican mejor: la explicación de Martin.

EL blog de Martin Varsavsky, en la versión en castellano, es uno de los blogs que leo a diario sobre todo porque el postea a diario. Aprovecho para decir que leer su blog es como hacer un Master, aprendes muchísimo, aunque despues sea dificil aplicar este conocimiento.

Alguna vez he pensado en diferentes maneras de poner precios a una carta, pienso cuando tenga mi restaurante sere original, tambien en ese aspecto. Una idea que me vino a la cabeza un dia tomandome un cafe (capuccino para ser mas exactos) en la plaza San Marcos de Venecia (estoy pagando las últimas letras), es pagar una parte por el café (o por la paella de marisco) y una parte por el tiempo en el que estas sentado en el local. Entiendo que el alquiler del trozo de Plaza que cobra el ayuntamiento de Venecia al bar en cuestión, obliga a esos precios, pero entonces deberian diferenciar, entre el que esta 5 minutos i el que está toda la tarde.

Bueno hay que seguir pensanso, para seguir innovando. Un diez para el restaurante (ojala tuviera 18 años), y otro para Varsavsky por su excelente blog.

Nota: Posteado desde una conexion proximamente foneada.

2 comentarios:

marlene dijo...

si no hubiera fotógrafos documentando las desgracias del mundo, ni tu ni nadie tendría esta mala conciencia que te corroe cuando las miras...ni pulitzer ni nada, somos los ojos del mundo...aunque no quieras ver las desgracias, existen, y mas cerca de lo que piensas...un plato de macarrones no nos va hacer mas humanos;
una fotógrafa comprometida y con corazón

Maurici Serra dijo...

Entiendo que lo importante, es la noticia, que la noticia debe estar soportada por una (es una manera de hablar) fotografía.

Pero lo que decía en el anterior post, hacia referencia a que esta o estas fotografías no pueden o deben ser (a mi modesto entender por supuesto) la mejor fotografía del año.

He releído lo que escribí, para contestarte, y yo personalmente no podría estar tirando fotos, cuando hay alguien que necesita mi ayuda.

Seguramente es necesario, pero me cuesta aceptar que eso sea lo mas bonito, lo mejor. Lo del corazón y del compromiso no tengo porque dudarlo.

Un plato de macarrones como dices, no nos hará mas humanos, pero quizás si más felices, sobretodo si se sirve en un sitio donde antes había una guerra, con niños muriendo mientras los fotografían.

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