Los buftets de los Hoteles


He estado 4 días de vacaciones en Lanzarote, de aquí la desaceleración en la frecuencia de mis post en este nuestro blog. Mis compañeros de aventura fueron mi mujer y otra pareja de amigos, fue un viaje sin niños con la idea de relax absoluto.

Elegimos para la ocasión, el hotel H10 Rubicon, un 4 estrellas bastante nuevo, en la zona de playa blanca, grande, con habitaciones espaciosas, SPA, 4 piscinas, tenis, etc

La elección fue debida, en primer lugar al precio, pero además a los servicios del Hotel, que ya he mencionado. Para aprovechar al máximo las bondades del Hotel, con la idea de salir poco de este, y por el precio de oferta que nos ofrecieron, elegimos la modalidad de Todo incluido, pulserita amarilla incluida. Gran error.

La comida que entra en el TI, es tipo buffet. El primer día llegas al comedor y te plantas delante del Buffet ilusionado, y empiezas a zamparte cosas, como si fuera una carrera de “a ver quien come más” en un concurso de Antena 3 en horario matinal. Te levantas a llenar platos de comida, del tipo arroz tipo paella, con ensalada con mayonesa por encima, papas arrugas, unas aceitunas negras y dos salchichas tipo Weisswurst (salchicha blanca). El plato ya a la vista deprime, pero tu estas concursando. El aspecto no es para nada, como este.

A la cena, ha cambiado algún plato, hoy hay salmón. Pero tu en la primera vuelta no lo has visto, y has llenado el deposito, con papas arrugas (todos los días, comida y cena), un poco de ensalada de pasta, para engañarte a ti mismo con la idea que estas comiendo sano, más una empanadillas, un poco de queso suave, unos pimientos a la plancha, y como decoración una aceitunas negras, que para eso nos gusta la cocina creativa. Todo en el mismo plato. Cuando llegas a la mesa, descubres el salmón ahumado en el plato de uno de tus compañeros, que si lo ha visto, y comes con rapidez, para aprovisionarte después, de este manjar (digo manjar por comparación con los demás ingredientes del Bufete)

Acabas, como puedes el plato anterior, (a la gente de mi edad, nos han educado a no tirar la comida), y un poco a la carrera vas a por el producto noruego, para acompañarlo eliges una patatas fritas, un poco de arroz blanco, unos corazones de alcachofa en conserva, y ya de camino a la mesa, descubres una nuevas salchichas alemanas que no estaban en la anterior comida y las añades al plato, un par de ellas.

Cuando acabas toca el postre, piensas un poco de fruta que he comido demasiado, coges un plátano (estamos en canarias), un fruto extraño que desconozco, y de paso ya que estoy levantado, un poco de helado, ante la duda, de que sabor elegir, ya que el color de ninguno es convincente, coges un poco de cada uno, fresa, vainilla y chocolate. Y por si te quedas con hambre, dos pastas, con mala pinta, pero a la alzada del helado.

Fin del primer día, aun quedan 4 días iguales. Debo decir que un dia salimos a cenar fuera, porque si no yo reventaba.

Me olvidaba de los desayunos, a base de huevos fritos, huevos revueltos o tortilla, con un “poco” de bacon, tres lonchitas, y unas (2) salchichitas. Comida que en tu casa no comerías ni atado, pero que aquí parece que se estila. Eso si desayuno saludable, lo regamos con zumo de naranja, de extraña procedencia.

Conclusión, no volveré a pedir ni un todo incluido ni una pensión completa en uno de estos hoteles, en mi vida. He ganado 2 kilos, en 4 días y aún me duele la barriga.

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