The Blog Day

Hoy se celebra el día de los blogs, The Blog Day

Os preguntareis, porqué se hace hoy y no el 21 de Octubre (Santa Úrsula). la respuesta la encontrareis observando la imagen que compaña este post. La palabra Blog, con un poco de imaginación se puede parecer en alguna tipografía, un poco retocada (entre otras cosas hay que bajar el 8 para que parezca una g) a 3108, o sea 31 de Agosto o sea hoy.

Esto del blog day que nos ocupa, tiene un gran parecido a las cadenas de premios tan de moda entre algunos blogs, pero a lo grande, por lo que quizás sirva para hacer ruido.

No soy muy partidario, de las cadenas de premios. Cuando alguna vez me han otorgado alguno, con cierto dolor, sobretodo por la persona que me lo otorgaba, he decidido agradecer pero no nombrarlo en este nuestro blog, que es un de las "reglas" porque hay demasiados. A mi humilde (ja!!) parecer, estas cadenas de premios solo sirven para mover tráfico a casa del que crea los premios. No aportan nada o casi nada, a los que leen este o otro blog. Además para mi un premio tiene que tener, como la palabra dice un premio y no tantas obligaciones. 

Ahora bien, como me considero coherente (a veces) tampoco seguiré las obligaciones, de la organización del día de los blogs, sobre lo que hay que hacer (aquí no hay premio ni simbólico), y es que llevo un pequeño anarquista dentro.

Entre los requerimientos, del BlogDay, hay que aconsejar 5 blogs, pues NO!, yo voy a hacerlo solamente con 3, ("aquí Carles has perdut una bona oportunitat : )"), a saber:

La crisis Ninja diario personal de vocablos de Leopoldo Abadia. Los más instructivo y divertido que he leído en muchísimo tiempo. Para entender la crisis, y lo que no es la crisis.

Del tema gastronómico-festivo, 2 blogs, para mi entre lo mejor de la Blogosesfera, está sin duda I+D en mi cocina, tiene un nivel que me hace corroerme de envidia delante del ordenador, del rollo y porque no se me habrá ocurrido esto a mi. Además adobado con unas fotografías preciosas.
Otro gran blog de recetas, es Fiordizucca, blog en italiano genial, con fantásticas recetas. Que no sabéis italiano!!!, pues nada quedaos aquí en 3o4aldia.com, que cocinar, cocinar no se si cocinamos, pero y lo que nos reímos!!!.
Salut

El postre más divertido del mundo

Navegando por Youtube, he visto un vídeo titulado "The Funniest Dessert Ever Served".

No tengo nada más que añadir, simplemente os animo a darle un vistazo, realmente curioso.



Supongo que la base debe ser una nueva gelificante, realizado por la Nasa, o por el laboratorio del Bulli.

Calippos de fresa

Cuando descubrí la existencia de los moldes de silicona de lekue para hacer Calipos, escribí por aquí que me parecía una tontería de producto.
Tengo que reconocer que en cuanto los vi en una tienda, no pude evitar comprarlos. Rectificar es de sabios. Creo recordar que me costaron 7 euros, el pack de dos moldes. A mis hijos les encantan los helados que les hago, y con el molde Calipo aún mejor, más divertido.
El de la foto es simplemente de Yogur de frambuesas. Simplemente Yogur natural y frambuesas o en este caso mermelada de frambuesas.
Cada vez tengo más claro que hay que huir de los aromas y colores raros que llevan la mayoría de los yogures del mercado y si no estáis de acuerdo, simplemente leed las etiquetas de los mismos.

Por lo que hace a las mermeladas, es uno de los productos en los que hay más diferencias entre unas marcas y otras en un mismo supermercado, lo importante a mi parecer es que tengan una buena cantidad de fruta, y el mínimo de azúcar añadido. No es necesario decir que una buena mermelada no debería necesitar ni conservantes ni colorantes raros.

Personaliza tus M&M's


Las famosas mini chocolatinas M&m's, la V.O. de los lacasitos, permiten ahora personalizar un mensaje en ellas. Con ellas puedes sorprender a tus clientes o/y amigos con un pequeño mensaje en cada M&M.

El precio me parece un poco caro, (igual es que lo hacen a mano). La bolsa de 10 pounds, que vienen a ser unos 4'5Kg cuesta 250 dólares, que vienen a ser unos 170 euros. Sale a uno 3,7 euros los 100 gramos.


Más información aquí.

Restaurant Àpat

Ya me he incorporado al trabajo, después de tres semanas de vacaciones. La incorporación es tranquila, porque en agosto tenemos jornada intensiva, cuando podemos hacerla, y ahora puedo.

Hoy he acabado a las 15:20, y tenía pensado ir a comer a casa. En el camino entre el trabajo y mi casa, (un lujo solo 20 minutos andando) paso por delante de entre 20 y 30 restaurantes. 
Cuando he pasado por delante del restaurante ÀPAT, Aribau 137 (entre Corcega y Rossellò). Telefono: 93 439 64 14, y he visto el sugerente menú de mediodía que tienen, he pensado que era mucho mejor parar y comer allí.
Lo había visto muchas veces, pero me parecía uno de esos restaurantes con mucho diseño y poca cocina, hasta que leí en vacaciones un artículo del New York Times, que hablaba del fenómeno Bistronomic (bistrot + gastronomico) término acuñado por Pau Arenos, que viene a definir a los restaurantes con una cocina elaborada a precios controlados. Entre ellos, el Coure, el Gresca, el Hisop, el Embat y hoy el APAT. 

Aquí tenéis el artículo del NY Times, cuando tenga tiempo os hablaré de mi cena en el Gresca en Julio, pero ya os aviso que no fue tan sorprendente como la comida de hoy. 

He pedido un Gazpacho de tomate y fresas que se anunciaba con sorbete de albahaca, pero ha llegado con uno de queso, al que le pongo un 6, que sube a 8 si pienso en términos de calidad/precio.

De segundo he comido un fabuloso Tartar de ternera (vendría a ser un Steak Tartara) con  patatas confitadas y helado de wasabi, (foto) al que le pongo un 9,5 y lo subo a 10 (Rollo Nadia Comanecci), si pienso en la calidad/precio. De hecho lo considero uno de los mejores platos que he comido este 2008. Ya he dicho alguna vez, que me muero por el Steak Tartara, y además el helado de Wasabi era increíble, por lo que cuando ha pasado por delante mio el Cheff del Apat, Oriol Vicente, no he podido evitar felicitarle por el plato.

De postre un estupendo Mousse de chocolate negro y blanco con frambuesas  liofilizadas, le pongo un 8 y lo subo a 9,5 por el tema de calidad precio.

Todo por el increíble precio de 13,5 euros, agua (o copa de vino) e Iva incluido. El local es muy agradable, así como el servicio, todo perfecto. Con detalles de rstaurantes de otro precio, como el entrante, una sencilla y exisita prueba de aceite (Siurana). De hecho estoy pensando de repetir comida esta semana, porque la próxima será más difícil encontrar sitio a la hora de comer.

Algunos platos como un tartar de atún con espuma de maracuyá tenían suplemento, en este caso de 4,5 euros. (ya que solo el atún sin elaborar costará ya eso).



Es el típico restaurante, que por una parte quieres hablar de él porque es genial, y por la otra sabes que haciéndolo disminuye un poco la posibilidad de encontrar mesa en él.

Arroz al horno



Algunos amigos que han probado el arroz al horno que hace la madre de mi mujer (no le gusta que la llame suegra), me han pedido la receta, porqué es realmente genial.

Lo sorprendente es que además de ser muy bueno es muy sencillo. No tienen la complejidad de por ejemplo la paella.

Años atrás, cuando se preparaba el arroz al horno en los pueblos de Valencia, se llevaba la cazuela de barro con el arroz y sus ingredientes, al horno del pueblo. Me comenta la madre de mi mujer, que para evitar llevar peso innecesario, el agua se echaba ya una vez en el horno,cuando la cazuela de barro con todos los ingredientes, estaba ya sobre la pala del panadero, en ese momento se removía y para dentro.


Ingredientes 4 personas
4 tazas de café de Arroz
8 tazas de agua
4 dientes de ajo enteros
1 tomate entero
4 cucharadas de tomate triturado
1 patata grande o dos pequeñas
1 bote pequeño de garbanzos
1 poco de costilla de cerdo
2 morcillas de cebolla
Perejil
  Pimentóndulce
Colorante

Preparación
En una sartén sofreímos las patatas cortadas en lonchas finas.

Quitamos las patatas de la sartén y en el mismo aceite freímos la carne, y también un poco las morcillas, después añadimos uno de los ajos cortado muy fino y el tomate triturado.

Lo tenemos unos minutos, y en el último momento añadimos el pimentón dulce.

En una cazuela de barro (o en otra que vaya bien al horno), echamos el arroz, los garbanzos, el colorante, las patatas fritas, el tomate triturado con la carne y las morcillas que hemos cocinado a parte, el tomate crudo cortado a lonchas finas, los dientes de ajo con su piel. O sea todo.

Por último añadimos el agua, la sal, removemos, y directo al horno (de casa o del pueblo).

Si ponemos el agua hirviendo, ganamos un poco de tiempo, ya que el proceso irá un poco más rápido.

El horno tiene que estar a unos 180 grados, y tiene que estar unos 20 o 25 minutos, veremos que ya está hecho cuando el arroz se haya bebido toda el agua, la parte de arriba quede seca.

Es un arroz sencillo de hacer, porqué el punto del arroz se consigue si seguimos la regla de una taza de arroz y el doble de agua.

Los aromas del ajo, la carne y la morcilla se trasforman juntos en el horno dando lugar a un nuevo aroma, muy peculiar, que da mucha personalidad al arroz al horno.

Reflexión veraniega

Algunas veces oímos cosas, que nos ayudan a enmarcar un concepto que ya teníamos। Podemos decir que verbalizando un concepto, lo aclaramos más, debido a que el lenguaje es una parte importante de nuestro pensamiento.

En lo que se refiere a la gastronomía, y al placer ligado a comer, estos días he escuchado o leido, en algún sitio esta frase:

"La gastronomía es a la alimentación, lo que el erotismo en el sexo, a la reproducción"

Me ha gustado, y mira que es sencilla. Nada estoy de verano filosófico. El motivo de acompañarlo de esta foto, es que me gusta, y que gastronómicamente hablando, "me pone".

Solomillo al Romero


Mi madre hace un plato de solomillo al Romero, que es de diez. Cada vez que lo prepara, le pregunto después como se hace, pero siempre se me olvida, creo que es porque la explicación me parece demasiado sencilla, para lo espectacular que es el plato. Esta vez estaba al lado del ordenador y lo he escrito.

Además es un plato con unos aromas y una presentación sorprendente, se sirve encima de una rebanada de pan tostado o frito. De esta manera, el pan para mojar la deliciosa salsa ya va incluido en el plato. La textura crujiente del pan, se va mojando con la salsa, con lo que el plato evoluciona mientras te lo comes, haciendo que los bocados sean todos diferentes.

Sin más rollo, os pongo la receta.

Ingredientes 4 personas
4 trozos grandes de Solomillo de ternera, o 8 pequeños. (se puede hacer con otro corte de carne, y con solomillo de cerdo)
Unas ramitas de romero fresco
150 ml. de Nata

Mostaza (la clásica de Dijon puede ir bien)
Champiñones
Coñac
Pan

Preparación.
Empezaremos el proceso salpimentando la carne, y untándola por las dos partes con una buena mostaza.

Después clavamos una ramita de romero fresco a cada uno de los filetes, y los dejamos reposar durante 1 hora.

En una sartén donde quepan todos los filetes, ponemos un poco de mantequilla (poca), y doramos la carne, manteniendo la rama de romero pinchada en los los filetes

Una vez estén ja en su punto, sacamos el romero y los flambeamos con una copita de coñac caliente.

Cuando se haya evaporado todo el alcohol, quitan los solomillos de la paella, y los reservamos.

A parte salteamos los champiñones, cortados en láminas en un poco de mantequilla.

En la sartén, con el jugo que ha dejado la carne, añadimos la crema de leche, la removemos 1 minuto e incorporamos la carne y los champiñones ya fritos.

El plato se sirve, como he empezado diciendo con una rebanada de pan frito, sobre la cual ponemos el solomillo y la salsa con los champiñones, y lo adornamos con un poco de romero fresco.

Para jugar a catas

Hablaba hace unos meses con mi profesora de inglés, de un juego en una cena con una cata de vinos, a partir de una lectura en la que se hablaba de esto.

La idea es poner varios vinos tapando la etiqueta y ver que dicen los invitados. Lo que se comentaba en la lectura es que se podía colar en la muestra algun vino muy muy flojo, incluso uno de tetrabrick, y ver donde lo situan los invitados, preveía grandes sorpresas.

Hoy he visto este curioso juego para hacer catas a ciegas.

Se puede comprar aquí, por 13 libras.

Villa Retiro

Ayer hice años, que quantos? Pues muchos. Digamos que si canto aquello de Serrat, de  “fa vint anys que tinc vint anys”, ya me estoy quitando algunos años.

Bueno vamos al tema, lo celebré con mi mujer, cenando en el Restaurante del Hotel Villa Retiro (5 estrellas), de Cherta, en la provincia de Tarragona. Estoy de vacaciones en casa de mis padres, en Tortosa, les pregunté por un sitio donde cenar, y me dijeron que el Villa Retiro, era bastante nuevo y de lo mejorcito de la zona. Pues allí nos fuimos, porqué a uno le gusta comer bien y no cumple años todos los días (menos mal). 

 
La impresión inicial al llegar al recinto, es de lujo excesivo, diríamos que alejado de lo que sería el minimalismo. Al dejar el amplio parking exterior, te reciben en la puerta, dos leones de hierro que te avisan un poco del estilo que encontraras en el interior. El espacio y el jardín son espectaculares, quizas yo hubiera puesto alguna cascada menos en la piscina, pero bien.
 
La zona del restaurante, es un viejo edificio muy bien rehabilitado con grandes vigas de madera, recordando el estilo, que en la zona se llama, de Indiano, pues es el que utilizaron las personas que volvieron de America enriquecidas.

Pero aquí hablamos principalmente de comida, y esta parte fue la mejor, realmente interesante. Siguiendo el concepto de lo que son las estrellas Michellin, yo si mejoran un par de cosas, ya les pongo automáticamente una estrellita, si señor, porque no.

Según la guía Michelin, un restaurante con una estrella es aquel que si pasas o estas cerca, vale la pena pararse para ir a comer allí. Si tiene dos estrellas merece que hagas un desvió en tu viaje para ir a probarlo. Un tres estrellas según los amigos de Michelin, es aquel que merece un viaje, solo para ir a comer allí.

Pues si estais cerca de Cherta, en el sur de Tarragona, merece ir a comer a Villa Retiro. Si me leeis, por ejemplo desde Santiago de Chile, me parece excesivo viajar a España, para ir a comer a este restaurante, no se si me explico.

Tomamos el Menú degustación, yo aconsejo tomarlo siempre cuando vamos a un restaurante por primera vez.

El Menú está compuesto de dos entrantes, y 4 platos y dos postres, y cuesta 58 euros. Si además quereis maridarlo con algunos vinos, debeis añadirle 6 euros, lo que me parece una buena opción, aunque el maridaje no me pareció demasiado acertado.

Como aperitivos, había un chupito de gazpacho, que era correcto pero quizas demasiado convencional, y un mini ravioli de carne, que "ni fu ni fa".

Luego llego un foie (micuit) con higos, excelente, aunque mejorable la presentación. A continuación un risotto negro, para mi gusto un poco salado, pero bastante bueno, es el de la foto, con dos gambas con una textura excelente, que demuestran el nivel del cocinero.

El mejor plato para mi, fue sin duda, las vieiras con texturas de zanahorias, un 10. La calidad y el tamaño de las vieiras, así como el punto de calor que tenían, hacían un plato sublime.

Después llego un  mil hojas de pies de cerdo foie, rabo de toro y patata, que no me gusto demasiado, un plato muy denso en todos los sentidos.

Los postres, dos, excelentes. El primero estaba formado por un surtido de mini postres frutales, en el que destacaba un sorbete de níspero ríquisimo, presentados encima de una plancha de pizarra. Genial. Como le dije al chef después yo lo serviría con la plancha congelada, o sea recien sacada del congelador, pero muy bonito y muy bueno.

Para acabar el último postre, se titulaba 11 texturas de chocolate, y a parte de bueno, era un alarde de técnica, ver foto.

Al final pagamos 130 euros, 2 personas, por una cena estupenda. Como nota destacar que no nos cobraron cosas como cubierto, o pan, que encarecen muchas veces la factura, y a mi particularmente me dan mucha rabia.

Lo dicho, os recomiendo comer en Villa Retiro, una muy buena opción en una zona donde estas no abundan. 977 473 003