En un supermercado oriental de Barcelona, compré empanadillas chinas congeladas, estas eran de verduras y gambas, estaban fabricadas en España, por lo que daban cierta confianza.
Sin descongelar las puse directamente a la vaporera, la lechuga es para que no se peguen a la madera del fondo de la vaporera, lo leí en un libro, y si os fijáis os lo sirven así en los restaurantes.
En 10 minutos tienes una estupendas empanadillas, luego con un poco de soja a disfrutar.

