Pérfumes


És bien sabido que el sentido que nos evoca más recuerdos, es el olfato. En mi caso es así, en un modo exagerado. A veces me sorprendo a mi mismo oliendo por las calles de mi ciudad o de las que visito, como un sabueso o como en modesto y pacífico Jean Baptiste Grenouille (protagonista de El perfume).

En mi época en la Universidad, llegue a obsesionarme por los perfumes. Hasta el punto que cuando veía uno nuevo anunciado en una revista, iba veloz al Corte Ingles a olerlo. Evidentemente mi bolsillo de estudiante no me daba para comprar todo lo que quería oler, ni siquiera una mínima parte. Cuando se trataba de un perfume masculino era fácil, cuando era femenino, tenia que apelar a un regalo para mi novia. Y entonces las dependientas, se esforzaban en que comprara y acaba oliendo 10 o 12 perfumes, y diciendo que me había hecho un lió que volvería otro día.

Cuando se popularizo el libro de Patrick Süskind, algunos amigos hacían broma con el personaje de este libro, y siempre que coincidíamos con alguna chica, tenía que descubrir que perfume o colonia llevaba.

La leyenda se hizo grande, entre mi círculo de amigos, cuando una noche nos presentaron a la amiga, de la amiga, de la amiga de alguien, y un amigo dijo, venga a ver si sabes que perfume lleva. Yo me acerqué, venciendo mi leve timidez, y dije llevas Anais Anais de Cacharel, a lo que ella asintió, era fácil era un clásico en la época, en las chicas de ventipocos. Hasta aquí todo normal, pero cuando me alejé un poco, me vinieron a la nariz una notas de otra colonia, en este caso una colonia muy fresca, sencillita, también de la época, llamada Eau Jeune, muy común y le dije hueles también a Eau Jeune y me dijo si es verdad me la puse esta mañana para ir a la facultad. Brutal.

Todo esto viene porque esta mañana me he duchado con un gel que me lleva directo a la niñez, el Moussel de Legrain. Con un perfume suave que me encanta, por los recuerdos que me trae. Los envases de éste son históricamente curiosos, los van cambiando pero nunca son convencionales. Y he pensado en escribir sobre mi relación con los olores.

Buscando imágenes de este gel en Internet, para acompañar este post, he visto que el tema de los recuerdos y el Moussel de Legrain, es bastante común.

1 comentario:

Martita de las Ejeas dijo...

Jolin, buscando una foto de moussel para hablar de mismito tema me he encontrado con tu articulo.
A mi tambien me ocurre, con la diferencia que asocio los olores a las personas. Por ejemplo el moussel y la Toja negro lo asocio a mis abuelos paternos y el olor a jazmin mezclado con polvos talco a mi otra abuela ( por los jabones que colocaba entre las sabanas cuando yo era chica), y así sucesivamente....

Un saludo

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