Crema de calabacín con pesto

Uno de los platos que no fallan ninguna semana en el menú de las cenas en mi casa, es la crema de calabacín.

La hacemos con un poco de patata (poca), el calabacín por supuesto, un quesito por persona y un chorrito de aceite de oliva virgen extra, conocido ya en mucha literatura gastronómica actual como AOVE.


A mi hijo pequeño le encanta, pero al mayor no le hacen demasiada gracia las cosas trituradas, cremas y demás, no si puede ser porque no quiso comer nada sólido hasta los 2 años, y desde entonces, parece que ya no quiere comer nada triturado.

He encontrado un truco para que le guste la crema de calabacín, es añadirle un pesto rápido, que le encanta. Si además le dejo hacer un dibujo con el pesto tengo ya el éxito asegurado.
Para hacer el pesto rápido, utilizo dos dados de albahaca congelada, un poco de aceite y queso parmiggiano reggiano o en este caso un poco de grana padano, que es el primo hermano del parmiggiano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada