Pérfumes
És bien sabido que el sentido que nos evoca más recuerdos, es el olfato. En mi caso es así, en un modo exagerado. A veces me sorprendo a mi mismo oliendo por las calles de mi ciudad o de las que visito, como un sabueso o como en modesto y pacífico Jean Baptiste Grenouille (protagonista de El perfume). En mi época en la Universidad, llegue a obsesionarme por los perfumes. Hasta el punto que cuando veía uno nuevo anunciado en una revista, iba veloz al Corte Ingles a olerlo. Evidentemente mi bolsillo de estudiante no me daba para comprar todo lo que quería oler, ni siquiera una mínima parte. Cuando se trataba de un perfume masculino era fácil, cuando era femenino, tenia que apelar a un regalo para mi novia. Y entonces las dependientas, se esforzaban en que comprara y acaba oliendo 10 o 12 perfumes, y diciendo que me había hecho un lió que volvería otro día. Cuando se popularizo el libro de Patrick Süskind, algunos amigos hacían broma con el personaje de este libro, y siempre que coi...